En medio del asueto de Semana Santa, en redes sociales comenzó a circular la versión de que la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, habría ordenado el cierre total de las playas en República Dominicana. Pero esa afirmación es falsa.
Lo que sí han hecho las autoridades es una medida que se aplica cada año: la clausura preventiva de 265 playas, balnearios y presas considerados de alto riesgo, con el objetivo de evitar accidentes y muertes por inmersión.
Esto no implica el cierre general de todas las playas del país, sino la restricción de acceso a puntos específicos donde históricamente se han registrado situaciones peligrosas.
Entre los espacios cerrados figuran destinos altamente concurridos en provincias como Barahona, Samaná, Puerto Plata, Santo Domingo y Santiago.
En el sur del país, por ejemplo, permanecerán cerradas playas como Los Patos, San Rafael y El Caletón, en Barahona, reconocidas por su alto flujo de visitantes durante todo el año.
En el Gran Santo Domingo tampoco estarán habilitadas varias playas urbanas conocidas, como Güibia, Montesinos, Manresa y Sans Soucí, así como todo el litoral de las avenidas España y Las Américas.
Además, han sido clausurados otros puntos como Charco Manoguayabo, las Ruinas de Engombe, la ribera del río Ozama en La Barquita, el río Isabela Norte y el manantial del Hipódromo V Centenario.
En Boca Chica, tampoco estarán disponibles Playa Don Goyo, frente a Valiente, y la Playita de Andrés.
Es decir, una cosa es cerrar puntos específicos por razones de seguridad, y otra muy distinta es ordenar el cierre total de las playas del país.
Hasta el momento, no existe ninguna disposición oficial que establezca un cierre general de playas por parte de la ministra.
En tiempos donde una frase sacada de contexto puede convertirse en “verdad” viral, conviene revisar la información completa.
Lo real es la clausura preventiva de algunos balnearios de alto riesgo.
Lo falso es que las playas estén cerradas en todo el país.



