La más reciente encuesta Gallup Diario Libre colocó a David Collado como la principal figura presidencial dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Con 61.8 % de apoyo entre los simpatizantes oficialistas y el nivel más alto de imagen positiva entre los dirigentes medidos, el actual ministro de Turismo aparece como uno de los nombres con mayor posicionamiento político dentro del escenario rumbo al 2028.
Empresario de origen y político por evolución, David Collado ganó visibilidad nacional durante su gestión como alcalde del Distrito Nacional entre 2016 y 2020. Su paso por la alcaldía estuvo marcado por proyectos de recuperación urbana, remozamiento de espacios públicos y una estrategia de comunicación enfocada en mostrar presencia constante en la ciudad.
Ese estilo de gestión contribuyó a posicionarlo como una figura con reconocimiento en sectores urbanos y clases medias. Parte de su crecimiento político también ha estado asociado a una imagen menos confrontativa que la de otros dirigentes tradicionales, un elemento que suele conectar con votantes independientes o menos identificados con estructuras partidarias rígidas.
Su llegada al Ministerio de Turismo amplió todavía más su nivel de exposición pública. La recuperación del turismo dominicano tras la pandemia se convirtió en uno de los principales temas económicos del gobierno de Luis Abinader, y Collado pasó a ocupar un rol visible dentro de esa estrategia.
Sin embargo, el crecimiento político del ministro también abre cuestionamientos y desafíos importantes.
Uno de los principales debates alrededor de su figura tiene que ver con el peso real de su liderazgo dentro de la estructura tradicional del PRM. Aunque domina ampliamente las preferencias internas en la encuesta, parte de su posicionamiento parece apoyarse más en popularidad pública e imagen mediática que en control partidario histórico.
Ese elemento podría adquirir relevancia en un eventual proceso interno más competitivo, especialmente dentro de un partido donde convergen múltiples grupos políticos y liderazgos regionales.
También existe discusión sobre la profundidad política de su proyecto. Algunos sectores consideran que su imagen está fuertemente vinculada a marketing, percepción gerencial y comunicación pública, mientras otros entienden que todavía queda espacio para definir posiciones más claras sobre temas estructurales como seguridad, institucionalidad, desigualdad o reformas del Estado.
A diferencia de figuras tradicionales como Leonel Fernández o Danilo Medina, cuya trayectoria estuvo marcada por largos procesos de construcción doctrinaria y control partidario, Collado representa un perfil más orientado a gestión pública y posicionamiento ciudadano.
Otro factor que podría influir en su proyección futura es el desgaste natural que suele acompañar a las figuras que lideran encuestas tempranas. La política dominicana ha mostrado en distintos momentos cómo los liderazgos con alta exposición pública pasan rápidamente a convertirse en centro de ataques políticos, campañas de desgaste y mayores niveles de escrutinio.
Además, el contexto económico y social jugará un papel determinante en cualquier escenario electoral hacia el 2028. Temas como inflación, costo de vida, empleo, seguridad ciudadana y percepción sobre la gestión gubernamental terminarán impactando directamente a las principales figuras del oficialismo.
La encuesta Gallup muestra que David Collado llega a esta etapa con un posicionamiento favorable dentro del PRM y niveles importantes de reconocimiento nacional. Sin embargo, el escenario político dominicano todavía se encuentra lejos de definirse y podría experimentar cambios importantes en los próximos años.
Más que una candidatura consolidada, el estudio refleja el momento político que atraviesa Collado dentro de un contexto donde el electorado parece valorar cada vez más las figuras individuales, la capacidad de comunicación y la percepción de resultados por encima de las estructuras partidarias tradicionales.



